Riesgos de que tu hijo coma acostado

La aspiración y la ingestión de cuerpos extraños que se alojan en las vías respiratorias es uno de los accidentes más comunes durante la infancia, de acuerdo con el Instituto Nacional de Pediatría. Esto es ocasionado muchas veces porque los niños comen acostados. Conoce todos los riesgos.

¡No lo dejes comer en la cama o en el sofá! 

Cuando un cuerpo extraño está en los bronquios, el organismo comienza a toser de forma brusca e imparable, puesto que desea desalojar la zona y trata de expulsar aquello que trae dentro. Muchos de estos cuadros de tos suelen confundirse con neumonía, porque comienza el niño a toser y toser sin parar; por tanto, los médicos consideran que tienen una infección pulmonar cuando en realidad es una obstrucción.
Al respecto, el pediatra y neonatólogo de Grupo Torre Médica, Javier Sánchez Nava explica que son los niños los más afectados, debido a que hablan y juegan cuando están comiendo o bien porque ingieren los alimentos acostados. “Hay dos picos de edades de los más afectados: a los dos años de edad y a los 11”, lamenta el experto.
Durante las vacaciones o bien los fines de semana, se incrementan los casos de alojamiento de cuerpos extraños en las vías aéreas, puesto que “los niños están mucho más tiempo en casa y se fomenta que coman acostados en su cama, sillones o incluso sobre las alfombras”, explica el entrevistado. 
“El problema es que, comer acostado permite que las vías digestivas puedan obstruirse, y si el niño se ríe, se asusta o habla con los alimentos en la cavidad oral se podrá ir una porción de lo que esté comiendo a un bronquio”, lamenta Sánchez Nava.
Algunas veces, es el propio niño quien se da cuenta que algo entró en alguno de sus bronquios, y tratará de sacarlo tosiendo; en otras ocasiones el pequeño no podrá siquiera respirar ni mucho menos toser, entonces la gente a su alrededor deberá ayudarlo a desalojar el cuerpo extraño.
Por ello, dice el pediatra, “recomiendo se aprendan las maniobras de Heimlich para que ayuden a desalojar la vía aérea de sus hijos. Sin embargo, cuando el paciente se está ahogando y no siente que algo esté dentro de los bronquios, se presentará una tos intensa, fuerte y constante que suele confundirse con alguna enfermedad respiratoria".
Cuando la tos apareció tras un cuadro de ahogamiento, no es neumonía o asma sino que el niño tiene alojado un micro pedazo de alimento”, precisa el experto. Entre los alimentos más comunes que se alojan en los bronquios están:
1. Papas fritas
2. Palomitas de maíz
3. Galletas
4. Arroz
5. Canela o chocolate en polvo
  
Si el pequeño continúa con sus cuadros de tos, después de haber comido en la cama, es necesario que acuda de inmediato a urgencias, puesto que un cuerpo extraño alojado en los bronquios representa un problema grave de salud que puede poner en riesgo la vida del menor de edad. El pediatra y neumólogo tomarán placas para observar el cuerpo extraño y, se utilizará una endoscopía, o broncoscopía para extraer aquello que genera la obstrucción.

Fuente: BBC MUNDO 

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