El negocio millonario que surgió como una casualidad y conquistó Shark Tank

Un problema en su empresa anterior hizo que Pedro Tamo Pérez incursionara en el ámbito de los detergentes, repelentes y otros productos a base de aceites de plantas con Kepler. Junto con su amigo Guillermo Martínez, Pedro tenía una fábrica de jeans y necesitaban encontrar una solución para lavar la mezclilla cruda sin que perdiera atributos de textura y color.

Pedro quería que la solución fuera natural por lo que buscó unas plantas para elaborar un bactericida que lavara los jeans. Al principio el producto sólo fue para el consumo de la empresa, pero pronto comenzó a mostrárselo a amigos y familiares y al ver que tenía buen recibimiento inició su comercialización en tiendas boutiques ecológicas.
“Nunca pensé hacer un negocio sólo quería quitarle las bacterias a los jeans de mezclilla, nunca imaginé que de ahí saldría una empresa”, confiesa Pedro, en entrevista con Entrepreneur en Español.
En ese 2005, Pedro, que es experto en mercadotecnia y branding, le dio un nombre a su marca y un logotipo. Pensó en Kepler y en un logotipo que contara una historia, así que se inspiró en la leyenda maya El conejo de la luna.

Fue un poco después cuando Pedro descubrió que también había plantas que tenían propiedades para repeler insectos, especialmente mosquitos y garrapatas, y así comenzó a diversificar sus productos.
Foto: Cortesía Kepler

“Sustituimos los químicos tóxicos en los productos del hogar por ingredientes naturales, eso genera un beneficio en la salud de los consumidores”, afirma el emprendedor originario de Tampico, Tamaulipas.

La efectividad de sus productos y su cuidado al medio ambiente enamoró a los consumidores, entre ellos a un directivo de Walmart que conoció sus productos en una boutique ecológica y lo invitó a distribuirlo en la cadena de supermercados.

Al inicio Pedro estaba dudoso de empezar a distribuir en una gran cadena de retail, pero se convenció de que era lo mejor para su marca. Ahora además de Walmart, Kepler se encuentra a la venta en The Green Corner, Amazon y en su propia página web y en una tienda ecológica de Austin, Texas.
Foto: Cortesía Kepler

En estos más de diez años los productos de Kepler a base de aceites del maíz, coco y palma, entre otras plantas, se han vuelto más amigables con el ambiente, pues de plástico cambiaron sus empaques a envases biodegradables elaborados con fibras de agave.

Camino hacia Shark Tank

En esta década, Kepler ha recibido apoyo del gobierno de Nuevo León con capacitación en negocios y también ha estado en el programa de aceleración de BBVA Momentum. “Todo esto me ha ayudado mucho para presentar mi proyecto en Shark Tank”, reconoce el emprendedor.
Cortesía: Shark Tank, Canal Sony
Cada año Kepler tiene un crecimiento de 62%, que ha mantenido en los últimos siete años. “La idea es llegar al grueso de la población para tener un mayor impacto”, dice Pedro y ahora su participación en la tercera temporada de Shark Tank le ayudará a cumplir ese propósito.

Kepler, que arrancó con 7 mil pesos en 2005, consiguió la máxima inversión en el capítulo 16 de Shark Tank México: 3 millones 600 mil pesos por el 45% de la empresa (2.7 millones de pesos en capital y 900 mil en crédito) que invertirán en conjunto Carlos Bremer, Patricia Armendáriz y Marcus Dantus.
Ese dinero será invertido en máquinas para aumentar la producción que tiene dificultades para cubrir la demanda, asimismo, se invertirá también en investigación y desarrollo, que es donde se va gran parte del capital de la empresa.

Sobre su experiencia en Shark Tank, Pedro asegura: “Estoy muy contento porque ahora tengo unos socios que van a aportar muchísimo para darle solidez a la empresa y llegaron en buen momento, cuando estamos creciendo mucho”.

No te pierdas Shark Tank México todos los viernes a las 21 horas por Canal Sony y sigue la conversación con el hashtag #SharkTankMX.
Fuente: 1

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